Advertisement
Recibe novedades

Escribe correo electrónico:

Delivered by FeedBurner

Recetas para diabetes

Chile al estilo caribeño para la diabetes y para adelgazar

chile al estilo caribeño

Las guindillas o chiles son las especias más consumidas en el mundo. De hecho, ¡las tomamos veinte veces más que cualquier otra especia!

Ésta tiene muchas propiedades curativas. Diversos estudios han puesto de manifiesto que la crema de capsaicina puede contribuir a mitigar el picor y enrojecimiento cutáneo de los pacientes aquejados de psoriasis, una enfermedad inflamatoria de la piel para la que no existe curación.

En un estudio, varios pacientes que padecían psoriasis con distintos grados de intensidad (de moderado a grave) fueron tratados en una parte de sus cuerpos con crema de capsaicina al 0,01 % o al 0,025 % durante varias veces al día, y con una crema placebo en la otra parte. Al cabo de seis semanas, la crema de capsaicina había conseguido una reducción de la descamación, el enrojecimiento y la hinchazón de un 68 por ciento, en comparación con un 44 por ciento de la crema placebo. El estudio fue publicado en la revista Journal ofthe American Academy ofDermatology.

Diabetes tipo II. La cantidad de insulina requerida para disminuir los niveles de azúcar en sangre después de la comida fue menor en las personas que incluyeron guindilla en su menú con respecto a las que no la incluyeron, según un estudio realizado en Australia publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Igualmente, la guindilla es muy empleada para adelgazar, ya que favorece la activación del metabolismo del organiso que permite quemar calorias de forma más rápida.  Puede conocer más propiedades de la guindilla y remedios que se pueden preparar en casa para diferentes dolencias.

A continuación, una receta de guindilla o chile de fácil elaboración:

 

Chile al estilo Caribeño

Ingredientes
1 cucharada de aceite de oliva
1 cebolla grande picada
2 dientes de ajo picados
1 chile jalapeño sin semillas y picado
2 pimientos morrones rojos o verdes picados
2 cucharaditas de pimentón dulce
2 cucharaditas de chile en polvo
2 cucharaditas de comino molido
2 cucharaditas de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1/2 de cucharadita de clavo molido
1 lata (180 g) de pasta de tomate
3 tazas de agua
1 lata (435 g) de frijoles (judías) rojos, escurridos
1 lata (435 g) de alubias escurridas
1 lata (435 g) de frijoles (judías) negros, escurridos
1 cucharada de vinagre balsámico

Preparación
1. Caliente el aceite en una olla grande a fuego medio. Agregue la cebolla y el ajo; fría durante 4 minutos. Añada los chiles jalapeños y los pimientos; fría por 5 minutos o hasta que estén suaves.

2. Incorpore el pimentón, el chile en polvo, el comino, el azúcar, la sal y los clavos; fría durante 1 minuto.

3. Agregue la pasta de tomate y el agua; mezcle bien. Ponga a hervir a fuego alto. Reduzca el fuego a bajo. Tape y cueza por 15 minutos. Añada los frijoles y el vinagre; tape parcialmente y cueza durante 15 minutos.

4. Mientras tanto, prepare la Salsa de Mango.

5. Sirva sobre arroz caliente. Corone con la Salsa de Mango. Adorne, si lo desea. Rinde 6 porciones (de 1 taza)

 

Recomendaciones

Si no tienes mucha experiencia en cocinar con guindilla, es preferible que te quedes corto a que te excedas: siempre podrás aumentar la intensidad del picor, pero resulta bastante complicado (aunque no imposible) disminuirlo una vez presente. Si un plato te resulta demasiado picante, prueba a agregar un poco de azúcar, leche o nata. Se dice que incorporar una patata entera en la olla durante media hora consigue atenuar el picor.

Las guindillas secas pueden cocinarse enteras en recetas de cocción prolongada, ya que el picor irá penetrando en el plato lentamente. También puedes dejarlas en remojo hasta que se ablanden y perforarlas con un cuchillo afilado antes de incorporarlas a la cazuela.

Puedes tostarlas en seco según el método expuesto en la página 19 antes del remojo para así intensificar su sabor; también obtendrás el mismo efecto con el grill del horno.

Si deseas aportar un ligero sabor picante a los platos de cocción prolongada realiza unos cuantos cortes en una guindilla fresca entera e incorpórala a la olla durante la cocción. Extráela antes de servir.

La experimentación con la guindilla no deja espacio al aburrimiento; sus múltiples variedades nos aseguran una aventura culinaria interminable.

 

 

Deja un comentario